
Luego de atravesar un proceso de reordenamiento estratégico, Jüsto confirmó la reactivación de sus operaciones en México. El regreso se concreta a partir de un acuerdo definitivo entre OMNi y General Atlantic, que asegura la continuidad de la compañía y sienta las bases para una nueva etapa de crecimiento en el competitivo mercado del e-grocery.
Como parte de la operación, OMNi adquirió la totalidad de las acciones de Jüsto en Estados Unidos, pasando a controlar el desarrollo y despliegue de la plataforma en territorio mexicano. La compañía mantiene una valuación cercana a los USD 1.000 millones y contará con una inversión comprometida de USD 100 millones destinada exclusivamente al primer año de esta nueva fase operativa.
Respaldo financiero y relanzamiento operativo
El relanzamiento de Jüsto cuenta con el acompañamiento de actores relevantes del ecosistema financiero y de consumo. Entre ellos se destacan FEMSA, que aportará soporte operativo y logístico, y HSBC, que participa como respaldo financiero del proceso.
Uno de los ejes centrales del anuncio es la reactivación del empleo. La empresa confirmó la reincorporación de más de 500 colaboradores, que volverán a desempeñarse en áreas clave como operaciones, logística y administración, con el objetivo de garantizar estándares de servicio acordes a la propuesta original de la marca.
Un regreso en un contexto de consolidación del e-grocery
En las próximas semanas, la compañía definirá el cronograma oficial de reapertura para los consumidores finales. La estrategia apunta a fortalecer el concepto de “supermercado 100% digital”, combinando la infraestructura tecnológica de OMNi con una red operativa más robusta y escalable.
El retorno de Jüsto al mercado mexicano se produce en un momento clave para el comercio electrónico de productos de consumo masivo, marcado por procesos de consolidación, mayor competencia y una creciente exigencia por eficiencia operativa. El respaldo financiero y la alianza con un grupo como FEMSA sugieren una estrategia orientada a recuperar participación de mercado y posicionarse nuevamente frente a supermercados tradicionales y plataformas de última milla.
Desde la industria, el movimiento es leído como una señal de que el e-grocery en México continúa evolucionando hacia modelos más capitalizados, con foco en eficiencia, experiencia del usuario y escala operativa.