En plena temporada alta y a las puertas del Carnaval, Smirnoff Ice presentó en Brasil una nueva variante sabor frambuesa, reforzando su posicionamiento dentro del segmento ready-to-drink (RTD), uno de los más dinámicos en bebidas alcohólicas de baja graduación.
La novedad se suma a las versiones Tropical y Manzana Verde, consolidando la estrategia de la marca —propiedad de Diageo— de capitalizar momentos de consumo asociados a verano, ocio y encuentros sociales.
Innovación estacional y foco en experiencia
El lanzamiento responde a una tendencia clara en la categoría: bebidas listas para consumir, de perfil ligero, sabor dulce y alto componente refrescante. El sabor frambuesa fue desarrollado con un enfoque en ocasiones informales al aire libre, festividades y consumo espontáneo, donde la practicidad del formato juega un rol central.
Según datos internos de la compañía, el nuevo sabor alcanzó un 75% de aprobación en pruebas de consumidor, por encima del promedio histórico de la marca, lo que refuerza la apuesta por innovación basada en insights reales de consumo.
Estrategia comercial y activación digital
Smirnoff Ice Frambuesa llega en lata de 269 ml y botella long neck de 275 ml, con distribución en supermercados, bares y en el canal online The Bar (e-commerce de Diageo).
El plan de lanzamiento incluye activaciones digitales con creadores de contenido como Boca Rosa y Aqueles Caras, en línea con la estrategia de conectar con públicos jóvenes a través de experiencias compartibles y contenido nativo en redes sociales.
Un segmento que sigue creciendo
La categoría RTD continúa ganando relevancia en América Latina impulsada por la búsqueda de conveniencia, graduaciones moderadas y propuestas sensoriales diferenciadas. En ese contexto, la ampliación del portafolio de Smirnoff Ice no solo apunta a capturar consumo estacional, sino también a sostener liderazgo en una categoría donde la innovación constante es clave para mantener rotación y relevancia en góndola.
Con esta incorporación, la marca refuerza su presencia en el verano brasileño, combinando sabor, practicidad y activación digital como pilares para competir en un mercado cada vez más fragmentado y orientado a experiencias.