
7UP renovó su identidad visual con el objetivo de actualizar la imagen de una de las marcas históricas de bebidas de lima-limón y adaptarla a un entorno de consumo cada vez más digital, dinámico y multicultural.
El rediseño, desarrollado por PepsiCo Design, parte de una premisa: evolucionar sin perder los códigos que permiten reconocer a la marca. Por eso, el verde característico de 7UP se mantiene como el principal elemento de identificación, aunque ahora se combina con una paleta de tonos cítricos más intensa y contrastante.
La renovación representa el primer gran rediseño de la identidad de 7UP en más de siete años fuera de Estados Unidos. La compañía buscó construir un sistema visual que pudiera funcionar de manera consistente en diferentes mercados, idiomas y puntos de contacto.
Del legado a una marca más dinámica
Antes de definir la nueva estética, el equipo de diseño revisó la historia de 7UP y encontró un concepto que terminó funcionando como eje del proyecto: los momentos de alegría y conexión asociados al consumo de la bebida, definidos por la compañía como “UPliftment”.
A partir de esa idea, la nueva identidad incorpora una mayor sensación de movimiento. El logotipo fue inclinado hacia arriba para transmitir dinamismo y una actitud más positiva, mientras que los contrastes de color buscan reforzar la energía y el carácter refrescante de la bebida.
El cambio no se limita al logo. La compañía desarrolló un sistema visual más flexible que puede adaptarse a diferentes culturas y mercados, manteniendo elementos comunes que permitan reconocer a 7UP como una marca global.
El verde sigue siendo el código central
Uno de los principales desafíos de cualquier renovación de una marca consolidada es actualizarla sin perder reconocimiento.
En el caso de 7UP, PepsiCo decidió conservar su verde icónico como el principal elemento de identidad. Sobre esa base incorporó diferentes tonalidades cítricas para aportar mayor luminosidad y asociar visualmente la marca con su perfil de sabor.
La nueva paleta busca además facilitar la adaptación de la identidad a distintos soportes, desde los envases y materiales de comunicación hasta los espacios digitales.
El resultado es una identidad con mayor contraste, movimiento y posibilidades de aplicación, pero que mantiene los códigos visuales esenciales de la marca.
Una identidad pensada para un escenario global
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es su intención de construir un lenguaje visual que pueda funcionar en diferentes países y culturas.
El nuevo sistema permite que el concepto “UP” pueda trasladarse a diferentes idiomas y contextos sin perder la conexión con la marca. De esta manera, PepsiCo busca combinar una identidad global con la posibilidad de realizar adaptaciones locales.
Esta necesidad de flexibilidad responde a una transformación más amplia en la manera en que las grandes marcas gestionan su identidad. Los consumidores interactúan con ellas a través de múltiples plataformas y formatos, por lo que una identidad visual ya no debe funcionar únicamente en una etiqueta o una pieza publicitaria, sino ser capaz de adaptarse a un ecosistema mucho más amplio.
PepsiCo acelera la renovación de sus marcas
El movimiento de 7UP también se produce dentro de una etapa de fuerte actividad en materia de identidad y diseño en PepsiCo.
En los últimos años, la compañía renovó la identidad global de Pepsi, en un proceso que buscó conectar la herencia de la marca con una estética más actual y flexible para espacios físicos y digitales. En 2026 también presentó una nueva identidad global para Mirinda, acompañada por la plataforma “Smile Please”.
La propia PepsiCo explica que sus marcas necesitan sistemas visuales capaces de evolucionar junto con los consumidores y de funcionar de manera consistente en múltiples mercados y puntos de contacto.
En este contexto, el nuevo 7UP no representa solamente un cambio estético. Es una actualización de los códigos de la marca para mantener su reconocimiento mientras amplía las posibilidades de comunicación y conexión con nuevas audiencias.