
Walmart de México y Centroamérica continúa desarrollando su negocio de gasolineras asociado a su red de tiendas. Con las últimas aperturas, Bodega Aurrera alcanzó cinco estaciones en Querétaro y dos en Durango, ampliando una propuesta que la compañía comenzó a explorar hace casi una década.
Las nuevas estaciones están ubicadas junto a tiendas Bodega Aurrera. En Querétaro, la incorporación corresponde a la sucursal Camino a Tlacote, mientras que en Durango se sumó una nueva ubicación. Esta última cuenta además con un preciador instalado en la techumbre, diseñado para hacer visibles los precios del combustible desde el ingreso de los clientes.
Más que la apertura de estaciones aisladas, el movimiento muestra cómo Walmart viene utilizando su red física como plataforma para desarrollar negocios complementarios.
Un modelo que comenzó como piloto
La estrategia tiene antecedentes en 2018, cuando Walmart anunció una primera fase de seis gasolineras en Tabasco, Nuevo León, Veracruz y Estado de México, vinculadas con Sam’s Club, Walmart y Bodega Aurrera. En aquel momento, las estaciones fueron planteadas como un programa piloto operado por terceros.
El modelo tomó mayor escala en 2021, cuando Walmart de México y Centroamérica y Gazpro anunciaron un acuerdo para desarrollar estaciones en los estacionamientos de Bodega Aurrera, Mi Bodega Aurrera, Sam’s Club, Walmart Express y Walmart Supercenter en diferentes regiones del país.
El esquema separó las funciones: Gazpro quedó a cargo del diseño, desarrollo, inversión y operación de las estaciones, mientras que Pemex suministraría el combustible bajo un modelo de marca sublicenciada.
Esto permitió a Walmart expandir la oferta de combustible sin convertir la operación de las estaciones en un negocio propio de retail convencional.
Del combustible al ecosistema de servicios
La propuesta también contempló desde sus primeras etapas una conexión entre la estación y la tienda.
El Informe Anual 2021 reportó tres establecimientos bajo la denominación “tiendas de gasolinera”, con superficies de entre 40 y 70 metros cuadrados y alrededor de 500 SKU de las marcas Walmart, Bodega y Sam’s Club.
El concepto buscaba aprovechar el tráfico generado por la estación para sumar una compra rápida de productos y, en determinados puntos, incluso contemplaba la recolección de pedidos digitales mediante pickup.
La lógica es relevante: el combustible puede generar una visita por una necesidad específica y, al mismo tiempo, convertirse en una oportunidad para sumar otras categorías de consumo inmediato.
Una red que crece sin convertirse en un nuevo formato
A pesar de esta expansión, la documentación corporativa de Walmart no presenta a las gasolineras como un formato comercial independiente.
En su Informe Anual 2025, la compañía mantiene sus cuatro grandes formatos de tiendas y ubica estos desarrollos dentro de sus nuevos negocios y ecosistema, sin clasificar a Bodega Aurrera Gas como una quinta modalidad de tienda.
La distinción permite entender mejor la estrategia: no se trata necesariamente de crear una nueva cadena de gasolineras, sino de incorporar servicios adicionales alrededor de una red de puntos de venta que ya cuenta con ubicación, tráfico y estacionamiento.
PR Insight | Estrategia: El valor de las gasolineras para Walmart no está solamente en vender combustible. Está en aprovechar activos que ya existen —ubicación, tráfico y superficie— para ampliar las ocasiones de visita y construir un ecosistema de servicios alrededor de sus tiendas. La expansión de Bodega Aurrera Gas muestra cómo el retail puede crecer también agregando negocios a su red existente, sin necesariamente crear nuevos formatos comerciales.