
La venta de Dia Argentina entró en una etapa decisiva. Tres grupos empresarios —Grupo de Narváez (GDN), Intercorp y PedidosYa— aparecen entre los potenciales interesados en quedarse con el negocio local de la cadena, que cuenta con 991 supermercados distribuidos en el país.
El proceso está a cargo del banco Santander, mandatado por los accionistas españoles de Dia para buscar compradores o un socio estratégico. La valuación de referencia que circula entre los interesados ronda los US$100 millones, aunque hasta octubre no se habían presentado ofertas vinculantes.
Los posibles compradores representan perfiles diferentes: GDN aporta experiencia en la operación de supermercados a través de ChangoMâs; Intercorp cuenta con una importante presencia en el retail peruano, con Plaza Vea y Makro; mientras que PedidosYa podría aportar su infraestructura tecnológica y logística vinculada al comercio de proximidad.
Una venta que comenzó a tomar forma en julio
La posibilidad de una salida de Dia del mercado argentino comenzó a trascender públicamente el 23 de julio de 2026, cuando se conoció que la compañía había contratado a Santander para explorar alternativas para su filial local, entre ellas la venta del negocio o la incorporación de un socio estratégico.
En septiembre, el proceso todavía no registraba ofertas concretas. Durante octubre, Santander avanzó con la presentación de información financiera y operativa a potenciales compradores. En una primera instancia, alrededor de seis grupos habrían revisado los números del negocio.
Hacia fines de octubre trascendieron los nombres de GDN, Intercorp y PedidosYa como los tres interesados que avanzaban en el análisis de la operación. Así, el proceso pasó de una búsqueda abierta de alternativas a una instancia más concreta de evaluación de posibles compradores.
Una red de casi mil tiendas con desafíos financieros
El atractivo de Dia está en su escala comercial: 991 establecimientos, cinco centros de distribución, una red de franquiciados y miles de puestos de trabajo directos e indirectos. Sin embargo, esa infraestructura convive con una situación financiera que condiciona el proceso de venta.
En el tercer trimestre de 2026, la filial registró ventas brutas por 378,4 millones de euros, un crecimiento interanual del 12,2%. Pero detrás de ese incremento aparece una señal menos favorable: las ventas comparables cayeron 5,2% y el volumen comercial retrocedió 2,5%.
La evolución de los resultados también muestra dificultades para recuperar la rentabilidad. Dia Argentina acumuló pérdidas netas por 51,3 millones de euros en 2025 y volvió a registrar un resultado negativo de 24,4 millones durante el primer semestre de 2026.
La red comercial también se está ajustando. La compañía pasó de 1.007 supermercados al cierre de 2025 a 991 en septiembre de 2026, luego de cerrar 16 establecimientos durante los primeros nueve meses del año.
El modelo de franquicias, otro factor clave
Alrededor del 70% de los establecimientos opera bajo el sistema de franquicias. Esta estructura permite ampliar la cobertura comercial sin asumir directamente toda la operación de cada tienda, pero también introduce complejidades que los potenciales compradores deberán evaluar.
Entre ellas figuran los contratos con franquiciados, las obligaciones laborales, las habilitaciones y las contingencias judiciales. En particular, Dia Argentina enfrenta una causa por presunta evasión previsional vinculada con contratos de franquicia, concesión y consignación. La empresa rechazó las imputaciones y defendió la legalidad de su modelo. El expediente continúa sin una resolución definitiva.
Estos elementos forman parte del proceso de revisión que deberán completar los interesados antes de presentar una eventual oferta.
¿Qué está en juego para el retail argentino?
La eventual operación representa mucho más que un cambio de propietario. La incorporación de casi mil establecimientos podría modificar el mapa competitivo del supermercadismo argentino y abrir nuevas oportunidades para un grupo con capacidad financiera y experiencia operativa.
Sin embargo, el valor de la operación no dependerá únicamente de la cantidad de tiendas. La productividad de cada establecimiento, la relación con los franquiciados, la recuperación del volumen de ventas y la rentabilidad serán determinantes para definir el atractivo real del negocio.